Hoy día 15 de julio ya somos indiferentes al escándalo político. Después de cinco meses de full indignación, y yo pondría hasta de varios años de descontrol con Lenin Moreno, ya nos vaciamos de todas las iras, la furia y las ganas de revancha. El coronavirus lo ha conseguido. Con la cuarentena de qué sirve la indignación si no puedes salir a protestar, de qué sirve la furia y las iras si estás solo y nadie quiere escuchar, porque igual que vos no pueden hacer nada; por qué igual que vos están hartos de la impotencia de no poder hacer nada. Y por otro lado los que si te quieren escuchar son los del gobierno, que en lugar de cambiar y mejorar lo que hacen es meterte en la cárcel, cómo ya le pasó a otros ciudadanos en Guayaquil. No hay ni un preso por la corrupción, ni uno solo, pero a estos conciudadanos les metieron a la primera solo por decir lo que había pasado. Estuvieron solos y los llevaron ese mismo día...
Antes por mucho menos cayeron presidentes y gobiernos enteros, por mucho menos. Nixon en estados unidos hubiera renunciado hace años, a Abdalá lo mandamos a los seis meses... pero ahora no. Ahora la corrupción, el reparto y la troncha se han normalizado. Ya no nos afectan nada y eso es una lástima porque significa que estamos listos para que hagan con nosotros lo que quieran... significa que en realidad ya no valemos nada.
Este tipo de situaciones solo han pasado unas pocas veces en la historia. Yo nunca pensé que viviría una de esas en mi país.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Escribe con claridad. Ve directo al grano y te leeré. No uses 5 palabras cuando bastan 3. Tampoco insultes a la gente. Se duro con las ideas, pero justo con las personas.