Los troyanos pensaban que el caballo de madera dejado por los griegos era un regalo, y se arrepintieron demasiado tarde. Así mismo Dahik resulta ser un peligro camuflado... camuflado para mis compatriotas que tienen 0 en memoria histórica.
Defensor del libre mercado, del estado pequeño y de la no intervención. Yo le respetaría sino fuera porque hasta que en el 95 se escapó por el robo de los gastos reservados, Dahik, el gran teórico del estado mínimo, había trabajado solamente en el sector público.
!Gran ejemplo resultó ser el que crítica al estado y siempre ha trabajado en él!
Ya sea en el Banco Central, en las comisiones de negociación de la deuda (si, precisamente la deuda eterna de los ochentas), ya sea como ministro y hasta vicepresidente, el señor Dahik armó y desarmó la política económica del país a criterio de los grandes intereses políticos y bancarios del Ecuador.
Criticando al estado, pero siempre desde adentro, fue minando el entramado económico del país para colapsarlo. El gran problema de las puertas giratorias se llaman, cuando un infiltrado de la banca ingresa al estado de forma camuflada, se auto boicotea y termina destruyendo el estado de todos. Entonces a ese estado fracturado no le queda más remedio que acudir a los rescates de los bancos, los mismos bancos que pusieron a este infiltrado en el poder, para poder hacer eso mismo.
Así los bancos ganan millones, sin trabajar y hacer nada. Solo rescatando a un país que su propio pupilo, su propio infiltrado, logró colapsar.
Así, les cuento amigos, un señor que ahora es candidato pasó de tener una fortuna valorada en 1 millón y medio a tener 40 millones en el lapso de 2 años. Del 99 al 2001, el mismo lapso en el que el resto de Ecuatorianos veían como su capital se dividía a la mitad, o la tercera parte.
Ustedes si saben a quién me refiero ¿no?
Es el mismo candidato que habla de trabajo, de inversiones y de protección a la propiedad privada. Pero su fortuna no la logró trabajando, sino por medio de este método de boicotear el país y rescatarlo luego. Ni tampoco invierte como dice, sino que más bien saca dinero del país y de hecho está a punto de quitar el impuesto a la salida de divisas (llevándose la dolarización de por medio); ni tampoco respeta la propiedad privada porque no le molestó adueñarse de lo que no fue suyo con estas jugadas propias del monopoly hace 20 años.
Un alumno aventajado de estos dos señores fue Richard Martinez, que ahora trabaja para un banco extranjero. No ahora, sino que siempre lo hizo. Es el premio a lograr endeudar con 35 mil millones al Ecuador, de forma gratuita. Incluso he llegado a leer que hasta es posible que ese dinero ni siquiera habría llegado a ingresar en el país. Terrible.
Ese dinero no se necesitaba en el 2017, luego dejaron de cobrar impuestos y dijeron que ahora si lo necesitaban. Bueno, tres años han pasado y en los papeles se han endeudado en 35 mil millones. No se ustedes, pero yo no he visto ninguno de esos dólares en obras, ni en gestión ni en nada.
Algo van a camuflar regalando caridad en enero, cuando el capitalismo no funciona así. Pero bueno, ¿qué tan estúpidos son los ecuatorianos? Una vez más, 20 años después, llegan y hacen lo mismo. En papeles se afirma que tenemos dinero, pero el dinero ni ingresó y solo quedó la deuda. Y lo peor de todo, es que hay gente que aplaude estas mañas y festeja la llegada de los ratones, que prometen cuidar el queso. Por dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Escribe con claridad. Ve directo al grano y te leeré. No uses 5 palabras cuando bastan 3. Tampoco insultes a la gente. Se duro con las ideas, pero justo con las personas.